Para casi todas las mujeres, el cabello es una de las partes de su cuerpo más valoradas, y a últimas fechas, los hombres también han tomado conciencia de la importancia de cuidar su cabello en su rutina de cuidados diarios. Basándose en eso, no es de extrañar que muchos de nosotros buscamos una forma natural, cómoda y fácil para tener un cabello sano y sedoso, suave y vital con el cual conseguir todos los peinados y movimientos que te propongas.

Trucos para lograr un cabello sano y sedoso

Siguiendo una serie de pasos que te propondremos, seguramente podrás lograr un cabello sano y sedoso, con luz y vida y con el cual puedas sentirte seguro y atractivo.

Uno de los mejores trucos para mantener el cabello sano y sedoso, es usar acondicionador en cada lavado. Aplícalo cada vez que hayas lavado tu cabello con champú y utiliza un peine de cerdas gruesas para desenredar tu cabello y lograr que esté suave por completo.Pasos para lograr un cabello sano y sedoso

Esto se consigue gracias a los lubricantes que tiene el acondicionador, lo que logra que se suavice cada uno de los folículos de tu cabello haciéndolo lucir brilloso y sano.

Otro truco que puedes seguir para lograr un brillo excepcional en tu cabello es utilizar agua fría en lugar de caliente a la hora de hacer el enjuague del champú y del acondicionador al lavar tu cabello. Con ello puedes alisar la cutícula de tu cabello logrando que pase una mayor cantidad de luz y aumentando el brillo natural de tu cabellera.

Si tienes un cabello seco y sin vida, puedes brindarle mayor vitalidad con este consejo: debes seguir el tratamiento rejuvenecedor en base al aceite de oliva, que te ayudará a acondicionar tu cabello de manera profunda y radical. Para ello debes calentar un poco de aceite sin que se queme mucho, revisa la temperatura a que esté tibio a tu tacto, y aplícalo en tu cabello con un masaje suave.

A continuación calienta una toalla humedecida y exprimida durante un par de segundos en el microondas, y colócala en tu cabeza como si fuera un turbante durante 20 minutos. Después enjuaga con agua fría.